5 principios para manejar tu dinero con acierto

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Algo que se desprende de la libertad financiera que puedas alcanzar, que seas capaz de construir.

Y, como lo hice en el video anterior, quiere hacer hincapié en este concepto: la libertad financiera es consecuencia directa de tus acciones y decisiones.

O, dicho de otra manera, de tus omisiones y equivocaciones.

Son las dos caras de la moneda.

Acciones y decisiones acertadas te dan libertad; omisiones y equivocaciones te hacen esclavo del dinero.

La pregunta que te estarás formulando, seguramente, es ¿cómo hacer para que esas acciones y esas decisiones sean las correctas?

La capacidad de acierto está basada en el conocimiento.

Lo que necesitas es educarte para adquirir las herramientas y el criterio requeridos para tus acciones y tus decisiones sean algo consciente, racional.

Hay quienes creen que el manejo del dinero es cuestión de habilidad o de práctica.

Es cierto que estas características sirven, pero la determinante es la educación.

Tú puedes tener habilidad y práctica, pero si gastas más de lo que recibes, nunca alcanzarás la libertad financiera.

Tampoco lo harás si no ahorras, si no inviertes en ti, en tu educación.

La educación es la savia de la mente y del corazón, de la razón y del sentimiento.

Es una semilla que nace, crece, se reproduce y florece permanentemente si la sabes cultivar.

Debes enriquecerla, actualizarla, complementarla, reforzarla.

La educación es el diferencial que te permite ser alguien único y distinto, una opción especial, una oferta irresistible.

Ese conocimiento, sin embargo, te exige dos cualidades que no abundan: paciencia y perseverancia.

La paciencia es uno de los valores humanos más difíciles de cultivar, entre otras razones porque hay muy pocos maestros buenos.

Debe entenderse como espera tranquila, pero activa, es decir, actuar y propiciar que aquello que deseamos se dé.

Es entender que se trata de un proceso, que hay etapas que se deben quemar.

Pero, también, que mientras llega eso que quieres, debes cultivarte, enriquecerte, educarte, interactuar.

La perseverancia, mientras, no es terquedad, sino es esa capacidad para no dejarse vencer por las dificultades, para levantarse más fuerte de las caídas.

La educación es indispensable para que desarrolles la capacidad de generar un flujo de dinero constante y consistente.

También se requiere, y de manera muy especial, para saber administrarlo.

En otras palabras: un tema es producir el dinero y otro bien distinto, saber manejarlo.

Son complementarios, requieres los dos para tener libertad financiera.

Algunos principios que te ayudarán a darle un manejo adecuado a tu dinero son los siguientes:

Primero: tus gastos no deben exceder, jamás, tus ingresos. Parece algo obvio, pero te sorprendería saber cuántas personas viven permanentemente en saldo en rojo.

Segundo: si adquieres una deuda, que por ningún motivo sea para solventar gastos corrientes. Por ejemplo, para pagar servicios o hacer el mercado.

Tercero: un hueco no tapa otro hueco. Si enfrentas una situación de emergencia, resuélvela por medio de la capacidad de producción, no a través de una nueva deuda.

Cuarto: cuando hay una situación de emergencia, la primera medida que debes adoptar es reducir gastos innecesarios. Sí, apretar el cinturón, gastar estrictamente en lo necesario.

Quinto: la actitud positiva y propositiva es indispensable para superar las dificultades financieras. El pesimismo y el derrotismo son pésimos consejeros en estas circunstancias.

Por último: ahorra.

Pero, no cometas el error de asumir este hábito como simplemente acumular dinero en una cuenta bancaria de la que vas a echar mano en una emergencia.

Ahorra con un fin: un viaje con la familia, un curso de capacitación, los estudios de tus hijos, en fin.

Si solo ahorras porque hay que tener una reserva, será una ilusión falsa.

El ahorro sin un fin específico va en contravía de la libertad financiera, porque a la larga termina perjudicándola.

En cambio, cuando es un flujo activo, voluntario y flexible, te proporciona un bienestar importante cuando haces uso de él.

Lo mejor es que te permite disfrutar los placeres de la vida sin necesidad de afectar tu capacidad de producción.

Video en Youtube

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